La tensión entre Estados Unidos e Irán sigue escalando. El miércoles 27 de mayo, fuerzas militares estadounidenses derribaron cuatro drones de ataque iraníes cerca del Estrecho de Ormuz y destruyeron una estación de control en tierra ubicada en la ciudad portuaria de Bandar Abbas, que estaba a punto de lanzar un quinto dron. Las autoridades describieron estos ataques como “defensivos” ya que representaban una amenaza directa para tropas estadounidenses y barcos comerciales en la zona.
Horas después, Irán respondió lanzando un misil balístico hacia Kuwait, el cual fue interceptado exitosamente por las fuerzas kuwaitíes. La Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) afirmó que el ataque fue en represalia por los bombardeos estadounidenses en Bandar Abbas. The Irish Times
Para entender el contexto: desde el 19 de marzo de 2026, Estados Unidos inició una campaña aérea contra objetivos iraníes con el objetivo de reabrir el Estrecho de Ormuz, una de las vías marítimas más importantes del mundo, luego de que Irán la cerrara. En abril, ambos países acordaron un alto al fuego de dos semanas que permitió el paso de barcos por el estrecho. Wikipedianewsonair
Sin embargo, aunque EE.UU. sostiene que sus acciones están dentro de los límites del acuerdo de cese al fuego, Irán los ha condenado como una violación del mismo, y la IRGC advirtió que responderá a cualquier violación. Negociaciones en curso en Doha buscan convertir el alto al fuego en un acuerdo más duradero, aunque disputas sobre el programa nuclear iraní y sanciones han frenado un acuerdo definitivo. CNNCNN
Trump, por su parte, fue claro: en una reunión de gabinete declaró que nadie va a controlar el Estrecho de Ormuz y que el estrecho estará abierto para todos. El mundo observa con preocupación cómo un conflicto que afecta el 20% del suministro mundial de petróleo sigue sin resolución clara.














