Las armadas de México y El Salvador anunciaron esta semana importantes incautaciones de cocaína en el Océano Pacífico, producto de operativos marítimos coordinados, en contraste con los mortales ataques de las fuerzas de Estados Unidos a embarcaciones sospechosas de transportar drogas.
El gobierno mexicano informó que casi cuatro toneladas de drogas fueron confiscadas en una embarcación semisumergible ubicada a unos 250 millas náuticas al sur del puerto de Manzanillo, con tres personas detenidas. Con este operativo, el total de cocaína incautada esta semana por México ronda las 10 toneladas, según el secretario de Seguridad Omar García Harfuch, con inteligencia compartida por fuerzas estadounidenses.
Por su parte, la marina de El Salvador efectuó la mayor incautación de cocaína en la historia del país: 6.6 toneladas halladas en un buque interceptado a cientos de kilómetros de la costa, con diez personas arrestadas de diversas nacionalidades. Las autoridades salvadoreñas señalaron que se evitó la circulación de más de 19 millones de dosis de droga.
Estos decomisos se producen en medio de una campaña de Estados Unidos que ha incluido ataques letales a embarcaciones sospechosas, que esta semana dejaron al menos once personas muertas en tres barcos, parte de las más de 140 muertes registradas desde septiembre pasado en acciones contra lo que Washington denomina “narcoterroristas”.
La postura del gobierno mexicano, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, ha sido más crítica respecto a los ataques estadounidenses, pese a los esfuerzos bilaterales para enfrentar el tráfico de drogas a gran escala.














