Casi todo el Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. podría quedarse sin dinero después de la medianoche

Washington, D.C. — El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) se acerca a un cierre parcial luego de que el Congreso abandonara la capital sin aprobar un acuerdo para financiarlo, dejando que su financiación expire a medianoche del sábado, 14 de febrero de 2026.
La parálisis se produce por un estancamiento político entre legisladores demócratas y la Casa Blanca sobre las condiciones para financiar al DHS. Los demócratas han insistido en incluir nuevas restricciones y supervisión sobre las funciones de las agencias de inmigración del departamento —particularmente Immigration and Customs Enforcement (ICE) y Customs and Border Protection (CBP)— tras la indignación pública por acciones de aplicación de la ley en Minneapolis que resultaron en la muerte de dos ciudadanos estadounidenses.
¿Qué ocurre a partir de la medianoche?
Si no se llega a un acuerdo antes de que venza la financiación:
El DHS enfrentará un cierre parcial, ya que el departamento se quedará sin fondos oficiales. Muchos servicios y programas bajo su jurisdicción —como la Administración de Seguridad del Transporte (TSA) y la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA)— verán interrumpida su financiación formal, lo que podría retrasar pagos o incluso llevar a despidos temporales de buena parte del personal. Algunas funciones continuarán operando bajo fondos previos o clasificadas como “esenciales”, lo que significa que podrían seguir trabajando, aunque sin recibir salario hasta que se recupere la financiación.
Conflictos y puntos clave del estancamiento
La disputa se centra en las reformas que los demócratas quieren imponer al ICE y CBP. Entre las demandas se incluyen:
Requerir órdenes judiciales antes de entradas a viviendas privadas por parte de agentes. Que los agentes porten cámaras corporales durante operaciones.
Los republicanos, por su parte, han rechazado algunas de estas medidas, argumentando que podrían obstaculizar la aplicación de la ley y comprometer la seguridad.
Mientras tanto, el Congreso se fue de Washington para una recesión programada de más de una semana, lo que reduce las posibilidades de un acuerdo rápido antes de la fecha límite.
Impacto y contexto
Este posible cierre sería otro episodio de impasse del presupuesto federal en 2026, tras múltiples negociaciones y prolongadas discusiones sobre gastos y prioridades políticas del gobierno.
Funcionarios y líderes legislativos han señalado que, aunque muchas operaciones esenciales continuarán, el “cierre silencioso” podría tener efectos en aeropuertos, gestión de emergencias y otros servicios si la situación persiste.