
Tras la muerte del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (El Mencho), se ha esparcido una ola de violencia que ha afectado zonas cercanas a conocidas zonas turísticas de México, aunque muchas playas y centros vacacionales siguen funcionando con normalidad, según un informe del medio People.
La violencia comenzó el 22 de febrero cuando fuerzas especiales mexicanas abatieron a Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como El Mencho. En respuesta, el CJNG realizó actos de violencia en varios estados, incluidos Jalisco, Michoacán y Guanajuato. Se reportaron bloqueos de carreteras, quema de vehículos y enfrentamientos con autoridades, lo que provocó alertas de seguridad y perturbaciones en el transporte.
Estas acciones afectaron el tráfico aéreo y marítimo: varias aerolíneas estadounidenses cancelaron vuelos a destinos como Puerto Vallarta y Guadalajara, y líneas de cruceros modificaron sus itinerarios para evitar puertos en zonas con incidentes. Además, plataformas de alojamiento como Airbnb activaron políticas especiales para permitir cancelaciones y reembolsos a viajeros.
El Departamento de Estado de los Estados Unidos llegó a emitir recomendaciones para que ciudadanos estadounidenses se refugiaran en interiores debido a bloqueos y disturbios, aunque esas advertencias fueron flexibilizadas cuando el tránsito y los servicios empezaron a normalizarse.
A pesar de la violencia en áreas cercanas, muchos destinos turísticos —incluyendo zonas hoteleras y resorts— no han sido directamente impactados y continúan operando con relativa normalidad. Expertos en seguridad recomiendan precaución y mantenerse informados antes de viajar, especialmente a estados donde la situación permanece volátil o hay avisos de “no viajar”.
La situación subraya los retos continuos que enfrenta México en materia de seguridad, donde la presencia de grupos criminales y las respuestas estatales influyen en la percepción internacional sobre la seguridad en viajes.